¿Qué es el branding y porqué usarlo para tu joyería?​

Que es el branding

Tabla de contenidos

Si sos una microemprendedora o estás pensando en convertirte en una, lo que vas a leer en este artículo es fundamental para vos.

El branding es el método que te permitirá diferenciar a tu emprendimiento de joyería en un mar de competidores. Y aunque pienses, o sepas, que vas a estar ofreciendo los mismos productos que todos los demás en tu nicho, debés saber lo siguiente: así como no hay dos personas iguales, tampoco hay dos empresas idénticas.

Pensá en tu marca antes de salir a vender

Pensar la imagen de tu emprendimiento y la forma en la que te comunicás con tus clientes puede ser, literalmente, la diferencia entre un proyecto exitoso y el fracaso.

No sólo eso. El branding puede ser lo que te permita cobrar mucho más que tu competencia por el mismo producto.

Pensá en ejemplos de marcas conocidas del rubro de las gaseosas, o del calzado deportivo, o de la moda… Seguramente se te habrá ocurrido más de un producto por el que no dudarías en pagar mucho más que por otro similar. Eso se lo debemos al branding, porque a través de éste generarás en el cliente una percepción única respecto de tu marca.

Lo que transmitas tanto de forma verbal como no verbal, generará un conjunto de emociones que motivarán al cliente a consumir tu producto o servicio antes que cualquier otro.

Entonces, ¿qué es exactamente el branding?

La palabra Branding se refiere a la estrategia que apunta a definir todos aquellos elementos que, en su conjunto, representan la identidad de una marca y la hacen fácilmente identificable. Es lo que en castellano se define como imagen de marca.

El branding comprende tanto a elementos tangibles como intangibles. El nombre de tu marca, su logo, los colores e imágenes que uses, la forma en que hables con tu cliente, la ropa que uses y hasta la música que suene en tu oficina o local transmiten emociones con las que debes generar empatía en tu cliente. 

Debes dedicarle suficiente tiempo a pensar todos y cada uno de estos elementos, para que en su conjunto transmitan un mensaje claro y consistente. Si tu marca pretende transmitir una imagen moderna y fresca para mujeres jóvenes, no hagas que tus vendedores se vistan con traje y corbata, ni pongas música clásica en tu oficina.

Por estos motivos, antes de pensar en branding tenés que definir claramente quien va a ser tu cliente. Nadie puede venderle a todos. Quien pretenda venderle a todos terminará por no venderle a nadie. Una vez que tengas un perfil claro de quién será tu cliente ideal podrás empezar a pensar cómo comunicarte con él. Simultánemente estarás dejando fuera del foco de atención a todos aquellos que no coincidan con ese perfil de cliente ideal, lo que es en realidad muy bueno, porque estarás evitando gastar mucho tiempo y dinero en ellos.

¿Puedo hacer branding si ya tengo un emprendimiento en funcionamiento?

Por supuesto que podés hacerlo. No sólo podés… es tu obligación ponerte a pensar en eso hoy mismo. Además, si estás leyendo esto, probablemente estés en una situación en la que sentís que no estás vendiendo lo suficiente, o no estás ganando lo que quisieras ganar por tus productos, o que no estás reteniendo a tus clientes tanto tiempo como te gustaría. 

Si estás en esa situación y querés empezar a hacer branding debés saber que tus clientes lo van a notar. Incluso podés aprovechar para hacer de eso un gran evento y llevar a cabo un relanzamiento de tu marca que atraiga la atención de tus clientes existentes, así como también de unos cuantos clientes nuevos.

Crea una marca memorable

Tu marca es el conjunto de percepciones que las personas tienen sobre tu empresa. El branding es el conjunto de acciones que llevarás a cabo para cultivar esa marca. Tu marca es un sustantivo, pero branding es un verbo. 

Cuando diseñás tu logo, desarrollas la voz de tu marca, eso es branding. Cuando pensás ideas sobre una campaña publicitaria, estás haciendo branding. Cualquier acción que tomés para dar forma a tu marca o comunicarte con tus clientes es branding.

Si querés captar la atención de tus clientes ideales y generar una impresión memorable, necesitás hacer branding, y hacerlo de forma contínua. Es lo que te va a permitir transformar un cliente nuevo en uno de por vida. Es lo que necesitás para destacarte, generar un impacto y llevar tu negocio al siguiente nivel.

¿Por donde empiezo?

1 – La propuesta de valor

Tratá de escribir en una frase o párrafo breve los beneficios y soluciones que tu marca le va a aportar a tus clientes. Deberás tener muy en cuenta las necesidades de tu cliente y qué emociones conseguirán despertar tus productos.

2 – El nombre y slogan

Esta es una tarea más compleja de lo que parece. Es recomendable que te tomes tu tiempo para definirlos. El nombre debe ser fácil de recordar y pronunciar. También es preferible que sea algo corto y que tenga relación o describa de algún modo el espíritu de tu empresa.

Empezá a hacer una lista y anotá todo lo que se te ocurra, así te parezca la idea más tonta que jamás se te haya ocurrido. Procurá dedicarle varios días a este proceso. Luego hacé una selección de los que te resulten mejores e investigá si ya existen usando el buscador de Google, averiguá si hay un dominio de internet local o internacional con ese nombre y por úlitmo buscá si está registrado en la oficina de marcas y patentes de tu país.

En caso de que no hayas encontrado nada igual o similar, entonces tendrás un buen candidato, pero no lo tomes como definitivo. Es conveniente que gestiones la inscripción legal de ese nombre, ya que es la única forma de que tu marca quede realmente protegida y de evitar que te la roben. También podrás tener la certeza de que nadie la tenía registrada, incluso si no la estuviera usando. Este trámite lo podés gestionar a través de un estudio de marcas o podés hacerlo vos mismo. Para eso, te recomiendo que hagas el taller online de “Cómo registrar tu marca en Argentina” dictado por el estudio Marken Co., una empresa dedicada a prestar asesoramiento legal para emprendedores.

3 – Pautas de la marca

Deben estar definidos tus objetivos comerciales, qué es lo que te va a diferenciar de tus competidores. También incluirá todos los elementos estilísticos de tu marca, incluida tu paleta de colores, tipografías y una idea de la voz de tu marca. 

Para este paso te recomiendo recurrir a una herramienta conocida como moodboard, que es algo así como una plantilla donde combinarás elementos gráficos a modo de inspiración. Allí podés pegar fotos e ilustraciones con la combinación de colores que busques para tu marca y que al mismo tiempo evoquen aquellos sentimientos o emociones que querés transmitirle a tus clientes.

4 – Logo

El logo es un elemento gráfico que representa la cara de tu empresa y su diseño es, posiblemente, la parte del branding más importante que vas a hacer para tu negocio. Para llevarlo a cabo, pensá bien en quién sos como marca y cómo querés que tus clientes te perciban.

En esta instancia, lo más recomendable es que contrates a un diseñador gráfico especializado en marcas, pero lo cierto es que puede costarte un buen dinero. Es importante ser honesto con uno mismo. Si el presupuesto te lo permite, entonces adelante. Si no, se pueden conseguir diseñadores buenos en plataformas de freelancers como Fiverr.com. Tal vez no te ofrezcan una solución tan original y personalizada, pero seguramente el resultado será más que digno.

Por último está la alternativa de diseñar tu propio logo, recurriendo a la ayuda de aplicaciones online. Definitivamente no es la mejor opción ya que tendrás un logo genérico que se verá igual o muy parecido a un centenar de otras empresas. 

Lo último que querés es que tu marca se vea igual a otras, pero si no contás con el presupuesto para algo mejor, no te avergüences de hacer esto. Más adelante podrás cambiarlo cuando tu empresa ya esté reportando beneficios y tendrás un buen motivo para hacerle notar a tus clientes que tu empresa está creciendo y mejorando. Si vas a optar por este método, una de las aplicaciones más recomendadas en este momento es el creador de logos de Canva.com.

5 – Slogan

El slogan o lema es una frase corta, de entre tres y cinco palabras que irá un paso más allá en el proceso de definir tu marca. “Just do it” o “El sabor del encuentro”, ¿te suenan?

Puede ser algo simplemente aclaratorio, motivador o divertido. Lo importante es que refuerce las emociones que provoca tu nombre en combinación con tu logo y los colores de tu marca. 

Pasar a la acción

Los elementos mencionados en el punto anterior van a conformar el manual de tu marca, un documento que explicará de forma clara y precisa todos los aspectos definidos entorno al branding. Es importante que este documento sea una referencia permanente para todas las piezas gráficas, comunicaciones y elementos que conformen tu marca.

Ahora estás en condiciones de encarar el desarrollo de tu sitio web, de diseñar las primeras publicaciones para tus redes sociales y hasta de invertir en tarjetas con tu nombre o packaging para entregar prolijamente tus productos. 

Recordá que el manual de marca fue hecho para ser consultado. ¡No te olvides de usarlo y hacerlo respetar!

Damián Wasser

Damián Wasser

Emprendedor y aprendedor serial. Siempre en movimiento. Automotivado. Fotógrafo publicitario especializado en joyería. Creador de contenidos. Diseñador de sitios y tiendas web. Ecommerce expert. https://www.damianwasser.com.ar/

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